Vacuna peruana contra el COVID-19 podría estar lista en julio del 2021

MarioRospigliosi

El jefe del laboratorio de Bioinformática, Biología Molecular y Desarrollos Tecnológicos de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), Mirko Zimic, indicó este lunes que la vacuna peruana contra el nuevo coronavirus (COVID-19) sería administrada de forma intranasal. Recordó que aún se encuentran terminando la prueba de validación preclínica en animales.

En diálogo con “América Noticias”, el experto explicó que la introducción de esta posible dosis contra el COVID-19 sería mediante gotas en las fosas nasales, y que para mayor efectividad se podría aplicar en dos oportunidades. Recordó que la propuesta que manejan ha tenido cambios ya que antes se había anunciado que sería administrada de forma intramuscular y luego de forma oral.

“Nuestro esfuerzo de la vacuna, tuvo en realidad dos evoluciones. Empezó por una candidata para ser usada de manera inyectable (intramuscular), luego evolucionamos a una forma oral (una vacuna bebible), y ahora hemos encontrado que la mejor opción por su capacidad de despertar anticuerpos y respuesta celular, es una vacuna que se administra por vía intranasal. Una gotita de un fluido en cada fosa nasal”, señaló.

“Hemos encontrado una cobertura más o menos cercana al 75% con una sola dosis a los 30 días de inocular. Sin embargo, si damos una segunda dosis a los 15 días, prácticamente el 99% de los animales inducen una respuesta de anticuerpos y celular a los 30 días. Eso nos hace creer que posiblemente sea adecuado usar dos dosis”, agregó Zimic.

Asimismo, anunció que el próximo 4 de enero se culminará la fase de validación preclínica en animales. “Esta es la fase del desafío que ha empezado anteayer, el sábado 26 aquí en Chincha. Es un seguimiento, en el cual vamos a determinar cuál es el efecto de la vacuna sobre animales que han sido infectados con el virus”, mencionó.

“En 10 días vamos a determinar varios parámetros por ejemplo: la carga viral, el daño a los pulmones, el peso del animal y grado de movilidad que el animal tiene. Asimismo evaluaremos factores clínicos que nos determinarán los efectos luego de inoculado el virus en los animales entre el grupo vacunado y el no vacunado”, agregó.

En esa línea, el especialista estimó que a fines de enero podrían comenzar los ensayos clínicos en humanos en una determinada región del país que reporte una alta o mediana transmisión que les permita evaluar de una mejor manera el “efecto protectivo” de la candidata a vacuna.

“Luego de la prueba del 4 de enero vamos a tener un tiempo para evaluar todos los datos. Si estos son positivos armamos un file de todo el el estudio preclínico para solicitar los permisos a las autoridades correspondientes para poder iniciar un ensayo clínico en humanos. Si todo sale bien y conseguimos los fondos necesarios, podríamos estar comenzando a fines de enero con los primeros humanos voluntarios”, refirió.

“Creemos que podríamos estar hablando de 7 a 8 meses en los casos más extendidos. Si podemos fusionar la fase I y II, cosa que se ha hecho en otros lugares, podríamos, tal vez, reducir todo el estudio a unos seis o siete meses. Estamos hablando de un promedio de unos 5 mil a 10 mil participantes, lo cual se define en la medida cuál es la incidencia del COVID-19 en la región donde vayamos hacer los estudios”, explicó Mirko Zimic.

Al ser consultado si la vacuna estaría lista para fines del 2021, si se consigue financiamiento, los permisos y no existen incidentes con los voluntarios en los ensayos clínicos, el especialista respondió: “Creemos que sí, en el caso más extendido. En el caso más pronto, probablemente a fines de julio, si es que podemos ir muy rápidamente y tener todas las facilidades del caso”.

Créditos: El Comercio