El dinero que mueve la pesca artesanal en Ilo, se queda en el bolsillo de los intermediarios

MarioRospigliosi

Escrito por Francisco Miranda Avalos

El Presidente de la Junta Directiva de OANNES, productor y director general del programa de Cara al Mar emitido por Radio el Puerto, cuyo contenido educativo e informativo, busca que la población peruana deje de darle espalda al mar y se oriente hacia el, para convertir al Perú en un país de GENTE DE MAR…involucrada por completo con la administración sostenible y responsable de sus recursos, así como decididos a erradicar la anemia y la pobreza.

Quizá, la lección más importante, es re-descubrir que nuestra economía se mueve con un 30% de formalidad y un 70% de informalidad e ilegalidad. Es decir, un 30% de los peruanos; empresas y personas naturales, con su formalidad y el cumplimiento del pago de sus impuestos directos, financian el trabajo del estado, juntos creamos el ahorro de las reservas internacionales netas, que han sido usadas en esta crisis casi al 50%. Pero el resto, el 70% de empresas y personas naturales del país, no paga más que impuestos indirectos, como el selectivo al consumo, a los combustibles o a las ventas. Si, todos pagamos impuestos, algunos formales directos e indirectos y otros informales solo indirectos.

La segunda lección del 2020, es que la pesca y la acuicultura son un mar de informalidad, pero no en la pesca industrial anchovetera, sino principalmente en la pesca artesanal y muchos emprendimientos en acuicultura. No debería haber dos categorías de peruanos, ni mucho menos dos pesqueras en una.

Hay diferencias notables entre la pesca artesanal informal y la pesca industrial anchovetera formal.

Para comenzar, la pesca artesanal, sea formal o informal, no cuenta con prestaciones sociales ni seguros de vida, tampoco tiene condiciones de habitabilidad en las embarcaciones, no tiene condiciones sanitarias mínimas a bordo; los armadores artesanales, no pagan derechos de pesca, ni impuesto a la renta o IGV (que es un impuesto indirecto), la pesqueria artesanal no tiene un sistema de cuotificación de sus pesquerías y muchos de los actores de esta pesqueria requieren de capacitación y acreditación en sus distintas especialidades, para lograr armar una cadena de valor y trazabilidad, que nos permita un buen nivel de competencia en los mercados internacionales.

El caos de la pesqueria artesanal, fue creado por políticos que no comprenden el sistema, al delegar en los gobiernos regionales la administracion de, una comunidad creciente, en caos con mas de 70,000 actores. La flota artesanal peruana no es de un solo puerto, la mayoría de los pescadores y embarcaciones se mueven a lo largo del territorio nacional, siguiendo a las presas por todo el litoral, es por tanto una flota artesanal muy gitana.

Si algo se pudo delegar a los gobiernos regionales, fue la administracion de los pescadores artesanales de orilla, embarcados y no embarcados, lo mismo que la gestión de planes de manejo costero, para una mejor administracion de las pesquerías costeras. Si hubiese sido así, los GOREs, podrían cumplir su gestión administrando una comunidad de pescadores muy local y claramente focalizada. Por qué estos pescadores, son de la región y no tienen gran móvilidad.

Las otras dos pesquerías artesanales, la costera de bolichito y/o arrastre costero, y la de altura, dedicada a perico y pota, debieron quedar siempre en manos del PRODUCE, por su dimensión y movilidad.

De hecho el dinero que mueve la pesca artesanal, se queda principalmente en los bolsillos de los intermediarios, que son los que financian las operaciones de pesca y quienes tienen el preclaro interés de mantener el caos reinante, por que los beneficia directamente.

La industria pesquera anchovetera en cambio, ha pasado por un serio proceso de ordenamiento, que comenzó sin lugar a dudas con la instalación del sistema de control satelital de pesquerías y por supuesto la implementación de las cuotas individuales por embarcación.

El proceso, ha permitido un buen control y vigilancia de las actividades de la flota y sobre todo un manejo adecuado del rendimiento máximo sostenible de la pesqueria, por que esta industria trabaja codo a codo con el Instituto del Mar del Perú, que en los últimos años ha perfeccionado el manejo sostenible del recurso anchoveta, recomendando al Ministerio de la Produccion una cuota global que no supera el 35% del total de la biomasa observada, permitiendo que el saldo, un 65% de la biomasa observada, se reproduzca, crezca y alimente aves, mamíferos, peces y otros depredadores naturales, permitiendo la renovación año a año, ademas de enfrentar con ciencia a la variabilidad climática típica de nuestro mar.

La industria pesquera anchovetera, paga buenas remuneraciones, ofrece seguridad en el trabajo, prestaciones sociales, paga impuestos, y demás contribuciones como los derechos de pesca, que ademas de financiar el estudio científico de la anchoveta para su administracion sostenible en el tiempo, financia el estudio de otras pesquerías como la de pota, el perico y demás pequeñas pesquerías.

La pesqueria industrial anchovetera, ha pescado este año algo mas 4.5 Millones de toneladas de anchoveta, en lo que se considera un año excepcional para la pesca anchovetera. Con esa materia prima las empresas pesqueras peruanas exportaran un poco mas de 1 Millon de toneladas de harina de pescado, por un valor aproximado de US$ 1,560 Millones.

Le ha dado trabajo directo e indirecto a una comunidad cercana a 700,000 personas, y su proyección para el año próximo pasa por la modernización de su flota, con mejores sistemas de refrigeración a bordo, para traer una materia prima de primera calidad a las plantas.

Las cifras son reveladoras, el orden y la formalidad han convertido a una pesqueria abundante y milagrosa, en una pesqueria ordenada, sostenible y moderna. Hay lecciones que aprender sin duda de este año que paso. Y la tercera, es todo lo que tenemos que aprender de la pesqueria industrial anchovetera, que a pesar de COVID 19, montó protocolos de seguridad para su personal y aunque hubo lamentables perdidas de viejos amigos, se hizo el trabajo y hoy gracias a todo este enorme esfuerzo, el país ha sabido aprovechar ese maravilloso don otorgado al Perú, como es la anchoveta.

Créditos: OANNES