Israel es una nación pequeña, pero tiene un DIOS grande y poderoso

Las reacciones de la gente en contra de Israel, están a menudo basadas en la ignorancia y por otra parte en la influencia del mundo espiritual contrario a Yahweh (Dios). Espero que en estos últimos tiempos el mayor número posible, en particular todos los cristianos, podrían despertar en la realidad de Yahweh, y comenzar a bendecir con todas las formas posibles al pueblo elegido de Yahweh, y a Jerusalén, y de esta manera hacerse participe de la vida conforme a la voluntad de Yahweh también en esta cuestión importante y recibir la rica bendición que Él derrama sobre todas las personas que aman a Él, a su Palabra y a su pueblo.

«He aquí yo pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor,… Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.» (Zac.12:2-3)

Israel es el centro de nuestro planeta, y la problemática de este maravilloso país y Jerusalén permanecen por la voluntad de Yahweh continuamente en títulos y como cuestión difícil en la política internacional y en la mente de las personas. Sin embargo, los cristianos debemos conocer la verdad de la Palabra de Yahweh sobre este país y este pueblo; nuestro destino eterno depende, en parte, de esto, y es el reloj de Yahweh y siguiendolo sabemos en que tiempo estamos.

¿Por qué bendecir a Israel? La razón principal es: Porque es la voluntad de Yahweh (Dios).

Judíos ortodoxos en el muro, que es lo único que queda del templo destruido en el año 70.

Los argumentos / La explicación

La Biblia cuenta la historia del pueblo judío, desde su nacimiento hasta el fin de los tiempos. Los judios descienden del hijo de Abraham, Isaac con quien Yahweh hizo un pacto, y del hijo de Isaac, Jacob, a quien Yahweh más tarde le dió nombre de Israel, y de sus 12 hijos en realidad vienen las 12 tribus de los judios.

Yahweh o Dios dijo ya a Abraham:

«Bendeciré a los que te bendigan,y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.» (Gn.12:3)

El fin de la oración hace referencia al Mesías, quien levantaria de sus descendientes. El hijo que Abraham tenia con la esclava de su esposa, Ismael (de quien descienden los árabes) está fuera de cuestión, porque Yahweh dice a Abraham «porque en Isaac te será llamada descendencia» (Gn.21:12)

Yahweh aseguró todavía para Isaac:

«Reside en esta tierra y yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré contigo el juramento que juré a tu padre Abraham. Y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y en tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra.» (Gn.26:3-4)

Isaac tenía gemelos Esau y Jacob, pero de ellos solamente Jacob (cuyo nombre Yahweh cambia Israel) recibe esta bendición:

«Sírvanse pueblos, Y naciones se inclinen a ti; Sé señor de tus hermanos, Y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, Y benditos los que te bendijeren.» (Gn.27:29)

En vez Esau, cuyo nombre será más tarde cambiado a Edom, de quien según la palabra arriba dice; tendría que inclinarse ante Israel, recibe de Isaac esta maldición: «He aquí, será tu habitación en grosuras de la tierra, Y del rocío de los cielos de arriba; Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; Y sucederá cuando te fortalezcas, Que descargarás su yugo de tu cerviz.» (Gn.27:39-40). Esaú / Edom cumplió esta profecía en repetidas ocasiones rebelando contra el gobierno de Judá (ver 2 R.8:20 y 2 Cr.29:17).

Los palestinos de hoy en día se dice que son descendientes de Esau; pues nada ha cambiado! Esa gente es maldita, personalmente les deseo lo mejor, pero no pueden luchar contra la regulación de Yahweh Todopoderoso sin desgarrar ellos mismos!

Yahweh dice a Jacob (=Israel):

«Y he aquí, el SEÑOR estaba sobre ella, y dijo: Yo soy el SEÑOR, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac. La tierra en la que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.

También tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el occidente y hacia el oriente, hacia el norte y hacia el sur; y en ti y en tu simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra.

He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido.» (Gn.28:13-15)

Esta promesa pertenece a los 12 hijos de Israel y sus descendientes, de quienes los judíos son 2/12 (Judá, Benjamin).

Estas en tu simiente serán bendecidas todas las familias de la tierra, y muchas otras profecías de Yahweh se cumplieron cuando de la tribu de Judá nació el prometido Mesías, el ungido de Yahweh, Yeshua (Jesús) (mira la lista de las profecías) quien quita el pecado del mundo.

¿Dónde están y quiénes son los 10 tribus perdidas?

La promesa dada a Abraham de ser «padre de muchedumbre de gentes» pasó por Isaac y Jacob (Israel) al hijo de su hijo José, Efraín, que se convirtió en «primogénito» de Israel (Gen.48:14, ve también Jer.31:9). Más tarde, cuando Israel se dividió en dos partes, el reino norteño de Israel (10 tribus) se conoce expresamente como Efraín.

El libro del profeta Oseas muestra que, después de que Efraín se había llevado a cautiverio en Asiria, se fusionó con los pueblos gentiles (o «se volvió a los gentiles», perdió su identidad judia) y fueron esparcidos por Yahweh entre los pueblos (Zac.10:9), especialmente al este y al norte (Rusia y Europa). Ahora desde los tiempos del cautiverio han pasado ya 2700 años, y los descendientes físicos de Efraín, se calcula en cientos de millones! Así Yahweh cumplió la promesa sobre el número de los hijos de Israel, que sería «como la arena del mar, que no se puede medir ni contar» (ver Os.1:10).

El pueblo de Israel, sin embargo, no se perdió de la vista de Yahweh, sino Él sabe quienes son hoy! ¡Son los «hijos de Dios» nacidos de nuevo, o sea nosotros los cristianos / mesiánicos ! (y aunque no todos fuéramos, nos convertimos en parte de Israel, pueblo de Dios!)

Ahora, en futuro cercano, Yahweh va a unir estos dos casas de Israel; los creyentes mesiánicos de Judá y los creyentes gentiles nacidos de nuevo (Efraín), y reunirlos, todos los descendientes de Israel entre los pueblos, por medio del rapto y llevarlos a la tierra prometida cuando el reino de 1000 años va a comenzar.

Yahweh, Padre, Todopoderoso eligió esta nación, el pueblo de Israel, los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob, a manifestar Su plan de salvación. Ellos son y quedan elegidos de Yahweh y sin el pueblo judio su plan de salvación no va a cumplirse.

En el «Antiguo Testamento» hay muchos pactos (de Adán, Noé, Abraham, Moisés, David y Yeshua el Mesías), y sólo un pacto de ellos ya no es válido, y es el pacto de Moisés. Esto significa que los pactos de Abraham, Isaac y Jacob, siguen siendo válidos, con sus circuncisiones y Shabats. Por lo tanto, Yahweh esta en pacto con Israel, y seguirá siendo, y la circuncisión es su señal. ¡Bendito sea el pueblo de Yahweh Israel!

El pacto del Mesías, a la que pertenecemos nosotros los creyentes gentiles, requiere la circuncisión del corazón. Es el Espíritu Santo quien hace esta circuncisión, es el nuevo nacimiento.

¿Y ahora?

Las Escrituras de la Biblia anuncian, que después de la destrucción de Jerusalén (70 dC) judios (Judá) se dispersan a todo el mundo (Efraín ya se había dispersado mucho más antes), pero también que Yahweh los va a reunir más tarde en Israel desde los cuatro confines del mundo. Después de esto El los va a renovar espiritualmente, porque en su propio país van a tener un corazón nuevo y espíritu nuevo (Ez. 36:26,27). En este país propio también van a confesar; que el Señor será a ellos por Dios y ellos le serán por pueblo (Jer. 31:33).

Vivimos ahora en la fase, donde ya parcialmente han vuelto a su país prometido, pero Yahweh por alguna razón les ha dado «un espíritu de estupor, ojos con que no ven y oídos con que no oyen» (Ro.11:8). Van a tener que sufrir todavía mucho por sus delitos (2/3 parte va a morir, mira Zac.13:8-9), y su endurecimiento durará hasta que «haya entrado la plenitud de los gentiles.» y así, todo Israel será salvo; tal como está escrito:

«El libertador vendrá de Sion; apartara la impiedad de Jacob. Y este es mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados.»

«En cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección de Dios, son amados por causa de los padres; porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables.» (Ro.11:26-29)

Ademas Pablo dice: «Y si su (=judíos) transgresión es riqueza para el mundo, y su fracaso es riqueza para los gentiles, ¡cuánto más será su plenitud! Porque si el excluirlos a ellos es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos?» (Ro.11:12,15).
Por eso nosotros los cristianos tenemos que orar por el pueblo judío, porque su conversión será gran bendición para toda la humanidad. Significa la venida del tiempo de regreso de Yeshua, la resurrección de los muertos y de la vida eterna. ¿No queremos esto?

Jerusalén

Jerusalén no es la ciudad santa de los judíos o de los musulmanes o de los cristianos, es la ciudad del gran Rey, Yahweh (ver Mt.5:35), desde donde el Señor Yeshua reinará todo el mundo durante el reino de 1000 años.

La Palabra de Yahweh dice:

«Orad por la paz de Jerusalén: Sean prosperados los que te aman.»» (Sal. 122:6)
La Biblia nos exhorta a orar por la paz de Jerusalén, porque Jerusalén es el centro de la herencia espiritual de Israel.

Más razones

La salvación viene de los judíos (Jn.4:22). Nuestro Señor Yeshua es judío y la Biblia es un libro judío. Les debemos una deuda de gratitud!

Como ya hemos dicho, nosotros los creyentes somos Israel / Efraín, «injertados en el buen olivo de Israel» (ve Ro.11), no sólo en el sentido espiritual, sino también físicamente. Por lo tanto, ¡ellos son nuestra propia gente.

Créditos: 800 Noticias

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