Y entramos a la recta final

Escrito por Juan Stoessel

Hemos resistido ya demasiado esta tormenta para naufragar cuando estamos cerca de la orilla. La tempestad sigue, vendrán días difíciles, pero hay razones para ser positivos. Eso sí, la oportunidad no tocará dos veces la puerta. ¡Estemos listos!

Cuando las crisis son largas, es fácil caer en el pesimismo. Casi un año después del primer caso de COVID-19 en Perú y de la primera cuarentena, seguimos lidiando con el virus y comenzando un nuevo periodo de confinamiento. ¿Eso quiere decir que seguimos donde empezamos? En absoluto. Estamos doblando la última curva, antes de ingresar a la recta final. Aún no llegamos a la salida, pero la vemos en el horizonte.

El mundo se está vacunando. Con el pasar de los meses, más países lograrán inmunizarse. Esto, para el turismo es sumamente alentador. Nuestro sector, golpeado como nunca en su historia, al fin ve abrirse la perspectiva de recibir, en los últimos trimestres del año, un flujo de viajeros jóvenes, vacunados y ávidos de redescubrir nuestras maravillas.

¿Qué nos toca hacer? ¡Prepararnos! Mantener al Perú vigente dentro del top de destinos más deseados. El trabajo de Promperú es clave. Los vuelos cortos (hasta 8 horas) serán los primeros en reiniciarse. Debemos comunicar a los principales países emisores en ese rango que somos un destino seguro (sello Safe Travel del WTTC).

El trabajo de promoción es vital, porque la competencia internacional será agresiva a niveles inéditos, para captar visitantes. Le toca al Estado asegurar que se cuente con los recursos necesarios. El presupuesto de Promperú se ha reducido drásticamente al caer la recaudación por pasajes aéreos. Si no metemos gasolina, quedaremos fuera del wish-list y la recuperación del sector seguirá detenida. La cadena completa ha caído, son demasiados empleos como para no darle prioridad.

Hemos resistido ya demasiado esta tormenta para naufragar cuando estamos cerca de la orilla. La tempestad sigue, vendrán días difíciles, pero hay razones para ser positivos. Eso sí, la oportunidad no tocará dos veces la puerta. ¡Estemos listos!

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