La llegada de la vacuna

Escrito por Juan Stoessel

La llegada de la vacuna es una noticia muy positiva. No solo desde el punto de vista epidemiológico. También es una inyección anímica que le dice al Perú que, poco a poco, voltearemos la página de la pandemia.

Mientras tanto, debemos cumplir rigurosamente con las restricciones. El confinamiento hoy tiene un diseño más fino y flexible. Busca contener, pero sin paralizar toda actividad productiva. Aunque para el turismo el frenazo sí ha sido implacable. Tuvimos una corta ventana, los últimos meses del 2020, cuando comenzó a despertar el turismo interno. De manera tímida, pero alentadora. Demostrando que los peruanos anhelan recorrer su país. Y que el sector está listo para recibirlos.

Sin embargo, ese pequeño respiro ayudó principalmente a los destinos de playa. El resto casi no registró movimiento. La mayoría de regiones turísticas atraviesan una situación dramática, con sus economías en escombros. Si queremos que se recuperen, una potente labor de promoción, región por región, resulta fundamental.

La vacunación no va a desplegarse de la noche a la mañana, tomará tiempo. Lo que no significa cruzarnos de brazos, sino aprovechar en prepararnos. El turismo corporativo irá retomando viada. Es imprescindible que ese segmento reciba servicios 100% adecuados a la nueva normalidad. Por el lado del turismo interno, debe planificarse la reapertura de los atractivos o nadie se querrá mover. Afortunadamente el 90% son al aire libre, lo que facilita el aspecto sanitario. Viajar por el Perú no es el problema, sino hacerlo sin control ni prevención. Las empresas formales del sector han acumulado una enorme experiencia en protocolos, lo que reduce notablemente el riesgo.

La reactivación está a nuestro alcance. Sumemos cuidados. Unamos fuerzas, sector público, empresariado y ciudadanía. ¡Traigamos al Perú de vuelta!

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