Columna por Juan Stoessel: “Impulsando la recuperación”

Para decirlo en términos médicos, el turismo es un paciente empezando el proceso de recuperación. El segmento receptivo (turistas extranjeros) viene creciendo. Aún lejos de los volúmenes prepandemia, pero lo importante es que se siente movimiento. Esto significa un respiro y, sobre todo, una señal de aliento para el sector.

Sin embargo, cuando se está convaleciente, hay que extremar cuidados para evitar recaídas. Por eso, toda medida que entorpezca la reactivación necesita revisarse. Un ejemplo, los aforos tan restringidos en aeropuertos. En lugar de intentar captar más viajeros, limitamos el número de vuelos. Algunos dirán: es para no traer rebrotes. ¿Cómo así? Prácticamente todos los pasajeros llegan vacunados. Y con prueba COVID negativa. ¿Cuál es el riesgo? Si queremos ser extraprecavidos, que sea de forma inteligente. Implementemos filtros HEPA en los aeropuertos, que frenan el contagio vía aerosoles. No son costosos y permitirían atender un mayor flujo sin riesgo. Otro caso clamoroso es Machu Picchu. Darle tan poquito aforo es como tener a Messi y hacerlo jugar solo 10 minutos. Adicionalmente, insistimos en cosas como escudos faciales obligatorios en los trenes. En ningún país del mundo se usan, ¿por qué en Perú sí?

Hoy toca despejar la cancha. Modificar lo que perjudique la recuperación. Impulsar lo que acelere el crecimiento. La promoción del destino Perú entre los países emisores es imprescindible. ¡Hagamos bulla! También podría vacunarse masivamente a los trabajadores turísticos, como está haciendo Ecuador, para facilitar el retorno de miles de empleos. Otro gran acierto sería que el gobierno entrante mantenga al equipo que viene trabajando la cartera de Turismo. En un sector tan golpeado, necesitamos todo el expertise para no perder el paso. ¡El paciente está mejorando, no le cortemos la viada!

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